“Vengan a mí, todos los que están los que están cansados y agobiados y Yo los haré descansar” Mt. 11,28

La Paz/Bolivia

Reflexión día de la Amistad

El 21 de septiembre, en el día de la primavera y la amistad, nos reunimos como Fundación Levántate Mujer para compartir nuestros desafíos y regalos que nos trajo la pandemia.

            Entre los desafíos, destacamos el reinventar nuestra misión desde casa, el asimilar el uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación para continuar con el trabajo cotidiano y reflexionar sobre la situación desde una mirada positiva.

Los regalos que más apreciamos son el pasar más tiempo en familia, el deseo de experimentar la presencia de Dios que nos protegió en todo momento y ha permitido vencer al virus, el vivir la fraternidad y sororidad y la solidaridad en todos los ámbitos de nuestras vidas.

Ana, de Oruro nos comparte que “hace bien compartir y escuchar experiencias de otras compañeras para comprender el entorno. Sentí la unión, fraternidad y sororidad que se vive como fundación. El escuchar el canto Quien ha encontrado un amigo ha encontrado un tesoro me emocionó. Doy gracias al Buen Pastor por este hermoso regalo”, finalizó.

“Volver a reunirnos en comunidad con el equipo de la Fundación fortalece el trabajo en la misión de la Congregación, ya que estrechamos lazos de fraternidad y sororidad. Nuestras relaciones se construyen día a día y anhelo entablar relaciones sólidas para dar lo mejor de cada una/o.”, compartió Sandra desde la Paz.

Después de este compartir nos unimos para darle gracias a Dios por el don de la vida y por el regalo de amor. Nos iluminaron textos bíblicos que nos hablan del amor como un regalo que podemos dar y recibir gratuitamente, lo que nos permite entrar en esa relación amorosa con Dios y con nuestras hermanas y hermanos.

Cada oficina pudo compartir y expresar la relación de amistad que existe con las personas que forman parte de la Fundación en los distintos departamentos. ¡Qué alegría ver sentir el expresar sus regalos de amistad!

 

Por. Hnas. Sandra Mejía, Rosa; Jeannette y Sandra 


Imprimir