Una pintura del siglo XIX que llevaba más de un siglo en silencio escondía una sorpresa: es una copia de La Transfiguración de Rafael Sanzio, una de las obras maestras que hoy se conserva en el Vaticano.
Durante su restauración, el Museo de Arte Sacro y Costumbrista Buen Pastor no solo recuperó una réplica de la obra, sino una historia que conecta el arte, la fe y el legado de Madre Josefa Fernández Concha. A 171 años de la llegada de las Hermanas del Buen Pastor a Chile, esta pieza nos recuerda que el patrimonio no solo conserva objetos: conserva vínculos, memorias y afectos.