CRS y las Hermanas del Buen Pastor para los refugiados sirios en El Líbano

Desde el 2011, los sirios han salido de su país escapando de una brutal guerra civil. Los Servicios Católicos de Ayuda continúa apoyando a estos refugiados en varios países, incluidos Jordania el El Líbano.

Cercano a la frontera con Siria, en el Valle Bekka en El Líbano, el CRS opera junto a nuestros aliados las Hermanas del Buen Pastor en un centro para niños sirios viviendo con sus padres en el campo de refugiados de Deir al Ahmar. También se ayuda a niños libaneses del área. Los niños reciben educación básica y después el horario escolar, cuidados y asesoría para que puedan superar los efectos de los traumas. También se entrega alimento, útiles de escritorio,   frazadas, artículos de calefacción y otros productos elementales para vivir en el campamento.

 

El CRS, apoyado por las Hermanas del Buen Pastor brinda clases de todo tipo, como la danza, a cerca de 350 niños refugiados, así como una comida caliente diaria para cada niño. 

 

Los alumnos Zainab la izquierda, de 10 años,  y Ola y Evin de 12, asisten a clases de ciencia en el centro de las Hermanas del Buen Pastor. Llegaron a el Líbano desde las provincias de Idlib y Aleppo en Siria. Por el frío invierno recibieron ropas de abrigo y se les cubrieron otras necesidades.

 

Brahim, de 8 años, a la derecho y Jado, de 10, son refugiados sirios provenientes de la provincial de Aleppo. Juegan en el centro de las Hermanas del Buen Pastor. Con apoyo de CRS, las hermanas les organizan campamentos de verano con muchas actividades y ayuda post traumática.

 

Las hermanas Shaymeh, a la vista y WAssaif, ambas de cuatro años viven en una carpa informal en un asentamiento en Bachir. Sus familias, refugiados de Ragga en Siria, dejaron su casa hace 5 meses. Las Hermanas le proveen materiales para reparar las carpas de los refugiados que las haga más calefaccionadas en invierno. 

 

 CRS entregó una cocina a leña para ayudar a las familias en carpa, porque como dice la madre del niño Sabah, “sin calefacción podríamos morir de frío, y en una fuerte nevada”, resulta difícil encontrar leña.

 

Los niños reciben de las Hermanas una comida caliente al día en su centro en Deir al Ahmar en El Líbano, Valle Bekaa.

 

Soha Menassa, una ejecutiva de proyectos de CRS en El Líbano, conversa con una niña siria venida de Ragga at the Bachir en una carpa informal en el campo de Deir al Ahmar  en El Líbano, Valle Bekaa. Fotografía de Sam Tarling de CRS.

 

Abir, una madre de dos niños, dejó su casa en Ragga hace once mes. Justo antes de una fuerte tormenta de nieve, las hermanas ayudaron a los refugiados como Abir a obtener sus carpas por medio del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados. 

 

Abir abraza a su hija Nejwa de dos años, fuera de su carpa. CRS, junto a las hermanas del Buen Pastor, contribuyeron con estufas y calefactores (a parafina o leña), carpas, frazadas  y lámparas a  gas para mantener cierto calor  durante las noches de invierno. Durante una reciente tormenta de nieve, los refugiados recibieron raciones extras de alimentación, ropa de cama,  termos de cocina y productos de limpieza. 

 

 

 

CRS es la agencia internacional humanitaria de la comunidad católica de los Estados Unidos. Somos ayuda oficial en el mundo y la agencia de desarrollo de la la Conferencia de los Obispos Católicos de Estados Unidos, miembros de Caritas Internacional y la Conferencia Nacional Católica de Desarrollo.

 

Fuente: http://catholicmom.com

Fotografías: Fotografía de Sam Tarling del CRS.

 

Catholic Relief Service y Las Hermanas del Buen Pastor en el Líbano

Traducción: Gloria Bensan

 


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